El kiwi y sus beneficios

El kiwi es una fruta que pertenece a la familia de las dileniaseas, de piel vellosa, delgada y con forma de huevo.

Es de origen chino, su arbusto ha tenido una gran adaptabilidad a los climas templados y húmedos lo que ha facilitado su cultivo en países como Nueva Zelanda (donde se inició su exportación mundial a principios del siglo pasado), Francia y Japón.

Su fruto tiene de seis a diez centímetros de largo por cuatro o seis de ancho. La pulpa posee un color verde brillante y un sabor que varía de dulce a agrio.

El kiwi es una fuente excelente de vitamina C (tiene más que el melón, el jitomate, la papaya, el mango o la naranja). Por esa razón, una sola fruta suministra más de lo que un adulto requiere a diario de esta vitamina. Esta propiedad hace que el kiwi facilite la cicatrización de las heridas y refuerce el sistema inmunológico.

Esta fruta  es una buena fuente de potasio el cual contrarrestar el alto contenido de sodio relacionado con problemas de alta presión arterial. Otro mineral que contiene es el magnesio, el cual disminuye los dolores premenstruales, ya que interviene en el equilibrio hormonal, así mismo favorece el sueño y relajación.

El kiwi es, también, una fruta con un alto contenido de fibra soluble lo cual ayuda a disminuir los niveles de colesterol de la sangre, ya que cuando se digieren las grasas, las fibras solubles pueden fijarse al colesterol, expulsándolo en el contenido de material fecal lo que evita su reabsorción por parte del organismo. El contenido de azúcar del kiwi es mínimo (sólo 10% aproximadamente) y proporciona alrededor de 29 calorías haciéndolo ideal para las dietas de adelgazamiento.

Igualmente, se recomienda su consumo diario (1 ó 2 kiwis) para aliviar acidez estomacal que a menudo acompaña a la indigestión.

Es importante señalar que el kiwi, además, es rico en luteína el cual protege de las radiaciones solares y mejora la visión en personas con padecimientos degenerativos del ojo.

Resulta conveniente escoger los frutos que no presenten arrugas, ya que éstas indican que se ha perdido agua y posiblemente afecten su calidad. Es importante, también, tratar de seleccionar los que no tengan manchas o cortes.

Es más aconsejable exprimir el kiwi sin piel, ya que, de lo contrario, el sabor del jugo puede tornarse muy amargo.

En el mundo de la belleza natural, el kiwi también ocupa un lugar. Existen varias mascarillas caseras para piel grasa que se puede elaborar a partir de esta fruta

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